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Desde hace ya bastante tiempo, a Tucumán (ciudad y provincia) se la puede definir por lo negativo y no por lo positivo. Si antes se la llamaba "Jardín de la República", hoy puede ser llamada,con toda propiedad, "Jardín arruinado". ¿Qué clase de jardín es éste, que no tiene árboles, ni flores, ni espacios verdes, en el que está odo sucio, colmado de villas miserias, de asentamientos urbanos irregulares? Difícilmente alguien podría llamar "Jardín de la República" a una ciudad en tan lastimoso estado como el Tucumán de hoy. El tema no es menor para el turismo, porque si Tucumán dejó de ser Jardín, dejó entonces de ser un lugar turístico atractivo, y si dejó de ser un lugar turístico atractivo, entonces dejó de ser un lugar de ingresos fabulosos generados por el turismo. Freud decía que "orden y limpieza son sinónimo de cultura". Es esto lo que los tucumanos deberíamos tener en cuenta, para que Tucumán sea, sino "Jardín de la República" (hay muchas ciudades argentinas que merecen ese título en el lugar de Tucumán), al menos un lugar habitable y, con el correr de mucho tiempo, y mediando un profundo cambio cultural de los tucumanos, un lugar turístico entre tantos. |